Con la textura Leather (textura cuero), la piedra adquiere una superficie más suave al tacto, levemente ondulada y mate, quedando con un aspecto más orgánico y sofisticado. Después de ser flameada o arenada, la piedra es cepillada con cepillos diamantados, un proceso que alisa la piedra sin pulirla, manteniendo sus relieves naturales. El grado de cepillado y el tipo de piedra influyen en el resultado final. Esta textura es indicada para encimeras de cocina y baño, pavimentos y revestimientos interiores, chimeneas, tableros y mesas.