Las fachadas exteriores de piedra natural combinan rendimiento técnico, durabilidad y calidad arquitectónica. La elección de la piedra, el acabado y el sistema de instalación debe responder a las características del edificio, a las condiciones de exposición y a las necesidades específicas de cada proyecto.
Entre las distintas soluciones, las fachadas ventiladas destacan por su comportamiento térmico, su gestión de la humedad y su facilidad de mantenimiento. La correcta especificación tanto de la piedra como del sistema de fijación es fundamental para garantizar el rendimiento y la durabilidad de la fachada.