El uso de piedra natural en el revestimiento de pavimentos exteriores es muy común, ya que se trata de un material que presenta características únicas de versatilidad, estética y resistencia. Ya sea en zonas de piscina, balcones, accesos para vehículos, carreteras, aceras, patios o caminos de jardín, la piedra natural ofrece las propiedades necesarias para hacer frente a las diferentes condiciones climáticas, como una alta durabilidad, resistencia al desgaste y a la abrasión, buen comportamiento ante variaciones térmicas y baja necesidad de mantenimiento.