El concepto de fachada ventilada consiste en mantener el muro cortina separado del muro portante para permitir una ventilación natural a través de una cámara de aire. La circulación del aire es esencial para que la piedra natural pueda evacuar la humedad más rápidamente, manteniendo su tonalidad original durante más tiempo. De este modo, las sales y minerales del muro soporte no migran hacia la piedra, manteniéndola limpia y libre de manchas.
La ventilación permite mantener una temperatura controlada, reduciendo los efectos de la dilatación térmica de la piedra. Los sistemas mecánicos deben estudiarse y adaptarse a los distintos tipos de piedra, permitiendo la instalación de espesores más finos y paneles de mayores dimensiones. Las principales ventajas de este sistema son: la eficiencia energética, los bajos costes de mantenimiento, el aumento de la longevidad del edificio y la durabilidad del revestimiento.