En el uso de piedra natural en remates, revestimientos y zonas de piscinas interiores, uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la seguridad. Por ello, la superficie de la piedra debe ser antideslizante y de fácil mantenimiento. Sin embargo, no todas las piedras naturales son adecuadas para este fin. Deben seleccionarse en función de sus propiedades físico-mecánicas, su porosidad y su capacidad de absorción. La instalación también debe tener en cuenta el tipo de piedra, que debe tratarse previamente con impermeabilizantes específicos que la protejan del cloro o la sal.